Retiran leche adulterada: Tenía una toxina seis veces por encima del límite permitido
Sociedad

Retiran leche adulterada: Tenía una toxina seis veces por encima del límite permitido

La presentación judicial fue motorizada por SanCor, luego de que numerosos padres denunciaran que sus hijos sufrieran efectos adversos

Una investigación de la Policía Federal Argentina (PFA) permitió desarticular parte de un circuito de distribución y comercialización de leche maternizada falsificada que representaba un grave riesgo para la salud de los lactantes. Durante 14 allanamientos realizados en distintos puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, los investigadores secuestraron más de 500 unidades del producto adulterado, además de teléfonos celulares, computadoras, dinero en efectivo y documentación de interés para la causa.

El procedimiento fue llevado adelante por efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), bajo la órbita del Ministerio de Seguridad nacional, a partir de una denuncia presentada por el representante legal de la firma láctea SanCor.

La presentación judicial se originó luego de que numerosos padres denunciaran que sus hijos habían experimentado efectos adversos tras consumir leche en polvo adquirida en distintos supermercados.

La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Federal Nº 2 de Lomas de Zamora, conducida por la fiscal Cecilia Incardona, con intervención de la Secretaría de Florencia Soglio.

A partir de las tareas investigativas, los agentes establecieron que el producto comercializado era una falsificación de leche maternizada en polvo. También identificaron distintos inmuebles que presuntamente funcionaban como lugares de almacenamiento y distribución, además de canales de venta por internet y plataformas digitales.

Uno de los resultados más preocupantes surgió del análisis pericial realizado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), por orden de la fiscalía. Según el informe, las muestras examinadas contenían aflatoxina M1 en concentraciones superiores a seis veces el límite máximo permitido por el Código Alimentario Argentino.

La aflatoxina M1 es una sustancia tóxica que puede aparecer en la leche y sus derivados cuando los animales consumen alimentos contaminados con determinadas micotoxinas. La exposición representa un riesgo sanitario, especialmente en bebés menores de seis meses, cuya alimentación puede depender principalmente de la leche maternizada.

El análisis concluyó que el producto secuestrado no era apto para el consumo y representaba un peligro para la salud de los lactantes.

Con los elementos reunidos, el Juzgado Federal N.º 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Juan Tomás Ponte Rodríguez, ordenó los procedimientos en distintos domicilios de la Ciudad de Buenos Aires y de los partidos bonaerenses de Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez.

Debido a la cantidad de objetivos y su dispersión territorial, participaron también efectivos de las divisiones de Unidades Operativas Federales de Ezeiza y 25 de Mayo.

Además de las más de 500 unidades de leche en polvo de fabricación no controlada, se incautaron un vehículo, teléfonos celulares, notebooks, dinero en efectivo y documentación que será analizada por los investigadores.

Durante los operativos fueron identificadas cinco personas mayores de edad: dos de nacionalidad argentina, dos ciudadanos chinos y una persona de nacionalidad paraguaya, señaladas como presuntas partícipes de las maniobras investigadas.

Los investigadores también detectaron irregularidades en los envases. Entre ellas, diferencias en el tamaño y la calidad de las cucharas plásticas y errores tipográficos en el packaging, donde figuraban las palabras “Adventencia” en lugar de “Advertencia” y “Olico” en lugar de “Oleico”.

Los productos secuestrados presentaban la identificación de lote “L F-011207563”, con fecha de elaboración del 10 de enero de 2026 y vencimiento del 10 de enero de 2027.

La causa se tramita por presunta infracción a la Ley 22.362 de Marcas y Designaciones, sin perjuicio de otras posibles responsabilidades que puedan surgir del avance de la investigación.

El caso vuelve a poner el foco en los riesgos de la falsificación de alimentos, especialmente aquellos destinados a bebés. Ante la sospecha de haber adquirido un envase perteneciente al lote mencionado, se recomienda suspender su uso y consultar con las autoridades sanitarias para recibir indicaciones sobre cómo proceder. Si un bebé consumió el producto y presenta síntomas, corresponde buscar atención médica.

La investigación continúa para determinar el alcance de la distribución y establecer las responsabilidades de las personas involucradas.